Farándula

Érika Vélez: Tenía miedo de decir en público que tengo depresión

La actriz ecuatoriana compartió en sus redes sociales que asiste a terapia con una psiquiatra.

Sus redes sociales son su nexo con el público. Con seguidores que conoce y con otros miles que no. En sus cuentas en plataformas digitales, comparte fotos y videos de sus trabajos, emprendimientos, de las grabaciones de las producciones a las que se ha vinculado. Sin embargo, hace dos días, la actriz ecuatoriana Érika Vélez quiso ser transparente con su estado emocional y mental y revelar a sus seguidores (1,996.440 mm) en Instagram que desde hace dos años sufre de depresión y que ha buscado ayuda especializada para sanar.

“La verdad es un tema que yo en algún momento quise como tocar pero no sabía cómo, tenía mucho miedo porque tenía la creencia de que cuando uno habla de depresión, lo que yo pensaba antes, era que estar deprimida es simplemente estar triste y ya y no fue así, entonces y si decía estoy deprimido la gente te dice deberías estar feliz, tienes trabajo, tienes salud, tienes gente que te quiere, entonces todo eso de ahí, a la persona que sufre de depresión la hace sentir peor. Y tuve como unos episodios feos, muy feos, y yo soy muy de rezar, y sentía como un demonio dentro, no me hallo, no sé qué me pasa, me sentía horrible, sentía que me ahogaba, y mi mamá empezó a tener también unos cambios y le detectaron depresión y siguió un tratamiento, con una doctora acá en Guayaquil, una psiquiatra, y volvió a recuperar a mi mamá, durante un mes no la reconocía, no sabía quién era. A mi mamá se le alborotó desde el terremoto, cosa que con la muerte de mi hermano, ni ella, ni yo ni mi familia superamos”, revela Vélez.

Leer sobre el caso de una presentadora colombiana, que se suicidó por la depresión que padecía impactó a Vélez y la llevó a pensar en sí misma y a buscar ayuda profesional. “Cuando fui (al doctor) me di cuenta de que mi doctora es muy chévere, me mandó a hacer exámenes, porque todo es químico, me recetó medicamentos y vitaminas para proteger el cerebro porque me dieron unos ataques de pánico fuertes, y me dieron unos episodios terribles cuando yo no estaba en Ecuador. Y así como te dicen cuida tu hígado, tus riñones también debes cuidar tu cerebro y unos ansiolíticos para calmarme porque estaba nerviosa”, cuenta.

“Creo que hablarlo ayuda porque de repente hay síntomas que uno desconoce y cuando lo posteé y mucha gente me escribió y le pregunté a ella (la doctora) y le dije para hacer un en vivo para que otros también puedan preguntar. Y si yo hubiera sabido esto antes, de que si tomas medicamentos no es porque estás loco, o si vas al psiquiatra no es porque estás loco, si no que tal vez, hace mucho rato ya has estado con un diagnóstico”, dice.

Abriendo su intimidad

Vélez asevera que revelar su depresión no fue fácil. “Me dio miedo, si de por sí a cualquier persona le cuesta decir cómo te sientes de verdad o desnudarte y decir me pasa esto, a veces nos cuesta hacerlo con gente conocida, con amigos, con familiares, con tu pareja, decirlo a extraños o a gente que no te conoce a profundidad es peor. Sin embargo fue otra cosa y vi que otros también lo han vivido entonces me encontré con gente que había pasado por situaciones iguales y fue reconfortante y sentí que hablábamos el mismo idioma, me puse en un espacio vulnerable, que suelo no hacer, porque soy muy hermética con mis cosas, con mis sentimientos, con mi vida pero me nació y al momento de hacerlo, era para tenerlo presente yo, y para tener un recordatorio para mí misma, para parar y dedicarme un poco también a mis cosas”, refiere.

A raíz del post que compartió, muchas personas le han enviado información sobre la depresión y la meditación y cómo tratarla y esos gestos, asegura, le han servido para sentirse muy acompañada en este proceso.

“El año pasado, durante la pandemia estuve sola, a mí me encanta estar sola, disfruto mi soledad y otra es tenerlo que vivir en la pandemia donde solo escuchabas noticias sobre muerte y todos me decían que alguien había muerto y me daba miedo que a mí me pasara algo y estaba sola, y que a mi familia le pasara algo y también estaba sola y ahí tuve mi primer ataque de pánico”, menciona.

“Por salud mental lo primero que hago es no seguir cuentas de farándula porque justamente por cómo mandan la información y como de estos temas no se hablan, porque están mal vistos, porque no quieren ser juzgados, parte de estar sano, mental, espiritual es alejarse de las cosas tóxicas, de comentarios, de cosas que no te aportan, que no te sirven”, añade.

Vélez expresa que: “sí, me dio miedo decir lo que sentía, me siento más libre, porque hay mucha gente cercana a mí, que lo trabajó, hay distintas formas de lo que te puede dar y complicar y situaciones que pueden agravarla, ahora está mi hermano conmigo, me acompaña, porque yo soy de las que no pide ayuda y fue rico que estén aquí conmigo”.

La actriz aprovechará que finalizaron las grabaciones de la serie Juntos y revueltos, que se emite en TC Televisión, antes de tomar decisiones para nuevos proyectos laborales.(I)

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