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Adultos mayores esperan hasta 7 horas por la vacuna anticovid

Las dosis llegan tarde, lo que genera malestar y aglomeraciones. En Guayaquil se venden bancos plásticos para la espera.

“Luego de casi 6 horas de espera y maltrato por parte de un Gobierno indolente, mis abuelos han sido vacunados como es su derecho”, publicó, en su cuenta de Twitter, el escritor Miguel Molina Díaz.

Cómo él, otros usuarios han mostrado su malestar sobre el proceso de vacunación a adultos mayores, cuyo proceso de registro arrancó el 15 de marzo de 2021.

Los usuarios de redes sociales, a través de videos y fotos, han evidenciado que hay puntos de vacunación donde los adultos mayores deben esperar hasta 7 horas para ser vacunados. Incluso hay casos donde les informan que deben volver al día siguiente.

Así lo denunció, el 6 de abril de 20121, el ‘youtuber’ Kike Jav, cuya abuela fue citada a la universidad ESPE, en el Valle de los Chillos, donde les indicaron que no llegaron suficientes dosis y que debía regresar otro día. Ante esto, los adultos mayores y sus familias empezaron a gritar consignas como: “Queremos vacunas, que cumpla el Ministerio”.

La Secretaría de Comunicación de la Presidencia se refirió a este acontecimiento destacando que “se presentaron inconvenientes”, pero que “superados los problemas con equipamiento logístico se vacunará a las personas convocadas”.

Los reclamos fueron similares en el Hospital Docente de Calderón y los colegios Dilon y Central Técnico, al norte de la capital.

“Las vacunas no llegaron hoy al Central Técnico. Mi mamá logró entrar pero hay abuelitos esperando en la calle, por favor Jorge Wated, Ministerio de Salud, y Lenín Moreno, tengan más control en la distribución de las vacunas, a los abuelitos no se les puede hacer esto por favor”, escribió @Mistermadeira.

Pero el escenario con largas colas y aglomeraciones se repite en otras ciudades.

En Guayaquil, a las afueras de la Universidad Politécnica Salesiana, la espera bajo el sol tomó cinco horas para los adultos mayores.

Andrea Velásquez llegó a las 09:30 con su abuela de 85 años y se desocupó a las 14:20, porque le explicaron que no llegaban todas las dosis. “Es tanta la espera que ya venden taburetes de plástico”, dice la joven.

Es peligroso

Al tomar en cuenta que muchos de los adultos mayores no han salido de sus domicilios hace un año, tener que esperar largas horas puede generar estrés o ansiedad, señala Saskya Lemus, epidemióloga.

“Esto puede hacer que se les suba la presión, por ejemplo, y bajo esa condición no se puede aplicar la vacuna”, explica.

“He conversado con personas a la interna que me señalan que hay quienes llegan antes de la hora que les programan, que puede ser un factor, pero no tener las dosis antes de que llegue la gente es fatal”, agrega.

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