Medicamentos en Ecuador: baches burocráticos impiden que pacientes accedan

Los procesos se enredan en trámites de compra, importación, aduana y hasta normas sanitarias, mientras que, quienes necesitan los medicamentos que están fuera del cuadro básico del Ministerio de Salud, deben esperar por meses.

David Mina es el coordinador general administrativo del Hospital Carlos Andrade Marín del IESS (HCAM), y está acostumbrado a que los trámites se demoren un promedio de tres meses. Explica que, aunque las disposiciones para la compra de insumos, en general, están en la Ley de Contratación Pública, hay un vacío legal en el tema de las medicinas que han sido judicializadas, como en el caso de Ariel, el niño de 8 años con distrofia muscular de Duchenne. que ganó una acción de protección contra el IESS.  

El Dato
Voceros del Hospital Andrade Marín aseguran que el ataluren para Ariel sí se va a adquirir.
Según el funcionario, la resolución judicial obliga la entrega del medicamento, pero no ofrece garantías para traerlo. El proceso sigue los mismos parámetros de importación de medicinas por excepción: hay que hablar con proveedores, comparar precios, esperar tiempos de aduanas, tramitar registros sanitarios y otros permisos.

El presupuesto también es un problema, pues no está planificado. El directivo dice que es necesaria una reforma a la Ley de Contratación Pública para que los procesos sean menos burocráticos y se agilicen para reducir el tiempo de espera.  

Situación

El caso de Ariel fue el quinto de distrofia muscular de Duchenne que se registró en el HCAM. Esto lo confirma la doctora Mónica Tarapués, miembro del comité de farmacia y terapéutica de ese hospital. Asegura que el medicamento ataluren para el niño sí se va a adquirir. 

La galena explica que, aparte de un juicio, hay otra vía para pedir las medicinas. Esto consiste en solicitar la aprobación de la compra al Ministerio de Salud, a través de un ‘Anexo 1’ que evalúa el comité.

El Dato
El cuadro básico de medicamentos ecuatoriano no se ha actualizado desde 2013.
Esto sucede con todos los medicamentos que no están en el cuadro y que son para el tratamiento de enfermedades raras, es decir, que atacan a un porcentaje mínimo de la población. Cada caso es distinto, por lo que se elabora un documento individual. La doctora comenta que las sesiones están programadas cada 15 días, pero que, en los últimos meses, se han realizado casi todas las semanas por la cantidad de peticiones.

Una vez que los especialistas emiten su valoración, inicia otro proceso en el que el Ministerio de Salud Pública, como órgano rector, aprueba o rechaza la adquisición. Tarapués señala que los tiempos ahí también varían porque hay otros protocolos que no dependen del hospital.

Criterio

Desde su experticia, Tarapués recalca que la salud es un asunto integral y que las medicinas no son lo único. Para la distrofia muscular de Duchenne, por ejemplo, se requiere rehabilitación física y ortopédica, y atención sicológica. A pesar de que, por el momento, Ariel recibe terapia en el Hospital de Niños Baca Ortiz, la médico dice que es uno de los candidatos con prioridad para la clínica de rehabilitación que se abrió recientemente. 

Para esa área aún hace falta personal con experiencia porque el “hospital de especialidades es de adultos, no de niños”, aclara Tarapués. Para ella es importante resaltar que el IESS tiene al único neurólogo pediatra de la red pública y que se está logrando avanzar “como se puede” en procesos médicos como los trasplantes. 

Falta aún que se implementen sistemas de atención a los usuarios en los que se les informe sobre los medicamentos, la doctora comenta que en España, donde se formó, hay áreas de farmacología que se encargan de aconsejar hasta cómo tomar una pastilla. 

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