Los catzos son un tesoro alimenticio para los quiteños

A lo largo de la calle Rocafuerte, en el Centro Histórico, se puede encontrar uno de los ‘snacks’ criollos típicos de noviembre y diciembre. Se trata de los catzos o escarabajos de color blanco, que se los sirve fritos y acompañados con maíz tostado.

El Casco Colonial no es en el único sitio donde se los puede encontrar, en sectores como las 5 esquinas, en Chimbacalle, el mercado San Francisco, La Victoria y hasta en la parroquia de Lloa, en el suroccidente del Distrito, también se venden estas delicias.

La receta considerada ancestral tiene gran demanda entre quienes tienen un antojo de sentir su sabor. “Lo importante es salir a cogerlos temprano porque ahí se encuentran más”, asegura María Sotalín, comerciante del Casco Colonial. Añade que el secreto está en la forma de aliñar a los insectos. “Se debe adobar como si fuera carne”.
 

Aporte alimenticio
Para la nutricionista Paola Hernández los escarabajos tienen un valor nutricional muy alto. Explica que tienen muy pocas calorías y son ricos en calcio, magnesio, hierro, fósforo y zinc. Además, aportan vitaminas que ayudan al corazón, los nervios, los músculos y los huesos.

“Se les considera como un alimento ancestral, en vista de que desde hace muchos años lo preparaban los antepasados de la región y se ha convertido en una tradición alimenticia que ha trascendido durante años”.

La experta agrega que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también recomienda el consumo de insectos, pues estos animales aportan proteína de calidad con un mínimo impacto sobre el planeta.

CRUDOS. Los escarabajos sin cocinar tienen un tono blanco.

Un rico pasabocas
Cebolla, pimiento, ajo y aceite son los ingredientes necesarios para que este bocadillo tome sabor. Ramiro Ramos menciona que lo que más le gusta es la sensación crocante que complementa al tostado. “Ya con esto uno no tiene hambre toda la mañana”.

En cerca de 40 minutos Sotalín vende 17 fundas de un dólar cada una. En su casa aún hay catzos para preparar. “Tengo clientes que saben que yo los vendo y ya vienen fijo donde mí”.
 

Cómo conseguirlos 
Sotalín cuenta que sus familiares se dedican a vender catzos en distintos puntos de Quito. Esta delicia también se puede conseguir en el mercado de Chiriyacu, en el sur.

EL DATO
Para que estos insectos estén aptos para el consumo se los deja varias horas en harina. 
La comerciante aclara que para atraparlos hay que madrugar. “Se sale a las 05:00. A veces están volando o se les encuentra en el suelo del potrero”.

También se los vende ‘al por mayor’ y su precio varía dependiendo el tamaño del recipiente. “Los baldescuestan $20.00 y el cliente los lleva a la casa listos para preparar”.

Otro acompañamiento 
La mejor manera de combinarlos es con maíz tostado, y consumirlos calientes o tibios, ya que fríos se vuelven duros y grasosos, asegura el chef Édgar León, al mencionar que en años anteriores se usaba la infundia de la gallina, la grasa del cuy o la manteca de chancho para freírlos.

Para que sea más saludable el experto sugiere utilizar grasa de cerdo o aceite de oliva con ajo y un poco de culantro y acompañarlo con tostado. Agrega que quienes tienen recelo de comer los catzos, pueden probarlos fritos y triturados sobre una preparación que contenga tostado, chochos, tomate picado y limón. 

También aconseja triturarlos y colocarlos sobre un poco de mote pillo o mote sucio. Dice que esto armonizará y el sabor y le dará un toque especial a la preparación.

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