Fibras y técnicas ancestrales se rescatan en Tungurahua

Diseños. Los métodos con los que trabajan forman parte de su cultura.

Redacción TUNGURAHUA

Recuperar los saberes ancestrales que se empleaban para tejer en los pueblos milenarios de Tungurahua, es uno de los objetivos que persigue Ilambay, emprendimiento encabezado por dos mujeres de las comunidades de Salasaka y Chibuleo.

Verónica Lligalo y Daniela Mazaquiza son las fundadoras de esta idea, que tiene a las fibras naturales como los principales componentes de sus creaciones.

Masaquiza contó que esta idea nace para revalorizar los saberes de los taitas y las mamas. “En los pueblos indígenas de a poco se van perdiendo los conocimientos tradicionales que se transmiten de generación en generación. Por esto, estamos enfocados en trabajar los tejidos ancestrales, acoplándolos a expectativas  modernas”, mencionó.
 

Material
La cabuya es una de las fibras que utilizan. La obtienen del penco que crece en varios sectores de la provincia, y es recogida por varios taitas de otras parroquias. Luego es entregada a las mujeres de Ilambay, quienes le dan tratamiento de colores con tintes naturales que son parte de las técnicas ancestrales.

Varias son las personas que trabajan dentro este proyecto. Están quienes preparan el tinturado, las encargadas del pareado y las trenzas. 

TOME NOTA
Puede contactarse con Ilambay a través de su página de Facebook.
Todos los procesos son realizados en conjunto entre personas adultas mayores y jóvenes, de esta forma se asegura que los saberes se puedan transmitir entre generaciones, argumentan.

“A nosotros nos enseñan las personas adultas mayores, porque ellas son las que tienen el conocimiento, nos cuentan que esto lo hacían cuando eran niñas, y en cada pueblo se mantiene esa esencia en lo referente a cada tejido. Ha sido un proceso un tanto difícil hasta acoplarlo a la juventud”, dijo Masaquiza. 
 

Productos
Al momento tienen a disposición individuales, tapetes,  porta utensilios para la cocina y una línea de carteras con varios diseños y colores.

Debido a lo novedoso del emprendimiento, fueron invitadas a participar en diciembre pasado en una feria en Estados Unidos, pero por los limitantes económicos no pudieron asistir.

“Queremos llegar más allá de los productos. Esto es parte de evidenciar que los pueblos indígenas sí mantenemos nuestra cultura y saberes,  que esto debe ser valorado por la gente que no conoce, y que nosotros como indígenas también sepamos los colores y figuras que representan a nuestros pueblos”, manifestó Masaquiza.

En la actualidad se encuentran experimentando con otras técnicas que les permitirá tener nuevos productos con diferentes texturas. Los planes para el futuro de Ilambay son expandirse a escala nacional e internacional.

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