Festival del zapallo, una tradición en la comunidad de Sigchos

Aquel sábado de mediados de abril, Sigchos amanece espléndido, el cielo parece un manto azulado y los campos pintados de verde se extienden a lo largo de la llanura hasta perderse en el firmamento. Justo ahí, en un espacio de esos campos, hundida hasta la cintura entre las plantas de su sementera de zapallo, esta Janeth Balseca cosechando y buscando el más grande de sus hortalizas para participar en el IV Festival del Zapallo que, se celebra al día siguiente.

Ella tiene 44 años, es esposa, madre y agricultora. “Cuando tenía 20 años me hice de compromiso y como mi esposo es agricultor, empezamos a cultivar zapallo”, dice contenta con machete en mano.

 

Janeth se mueve rápido, encuentra los zapallos que están maduros y con su machete corta el tallo, mientras sus hijos y otros obreros, en cadena, transportan el producto hasta la orilla del terreno. Ahí se amontonan y esperan la llegada de los camiones para ir al mercado de Latacunga.

 

El zapallo es el que nos mantiene, dice, nosotros vivimos de eso y de la arveja, tenemos un ganadito, pero es para cualquier ayudita, cuenta sentada sobre un montón de zapallos. Luego camina con Paúl Ayala, de 19 años, hasta el sitio donde está un zapallo gigante. Paúl camina con dificultad, con semejante bulto en sus hombros, hasta llegar a una camioneta que lo llevará al concurso. Este va a ganar dice Don Pompillo, ojalá responde Janeth.

Hace cuatro años nació la idea del festival, su organizador, Everaldo Arguello, es gerente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito San Miguel de Sigchos, y ha ingeniado una forma de ayudar a los agricultores. En el caso del zapallo, tenemos un producto que se llama Credizapallo, cuenta, un producto financiero que se acomoda al ciclo de producción, no podemos dar un crédito para pagar interés y capital mensual, sino, al final del ciclo, que puede ser, entre 6 y 8 meses. Prestamos hasta 5 mil dólares, explica.

Sigchos ha registrado 2.800 hectáreas de siembra de zapallo, dice Arguello, Considero que pueden ser unos 3.5 millones de unidades que se produce en el cantón Sigchos y se venden en los mercados de Latacunga, Ambato y Saquisilí. Los comerciantes llegan hasta ahí para llevar a Guayaquil, Cuenca y Riobamba.

Darío Pozo, docente Universidad de las Américas y director ejecutivo de Kunay Asesoría Agroindustrial, cuenta que el zapallo tienen mucho potencial, que se podría aprovechar para industrializar y obtener derivados, que en la universidad han elaborado una barra energética usando la cáscara, pulpa y pepa y que tienen unos 50 productos como snacks, mermeladas, caramelos, gomitas, chupetes, salsas, bebidas para niños y gente de la tercera edad.

El ingeniero industrial Miguel Gutiérrez esta en el festival para reunirse con los agricultores y buscar la forma de dar un valor agregado al zapallo. Estoy liderando un proyecto de la revalorizaciópn del zapallo y del sambo, dice, actualmente estamos desarrollando un snack de pepa de zapallo, trabajamos con productores en toda la cadena de valor. Nuestra propuesta esta basada en germinar las pepas de zapallo, darle al productor con la condición de que nos den toda la producción.

El zapallo es una maravilla para el tema digestivo, para la presión, es libre de grasas trans, es uno de los superfoods que pueden ser procesados y exportados. Si hablamos de alimentación saludable, el zapallo puede ser hecho en unas 200 o 300 interpretaciones: sopas, coladas, ensaladas, inclusive ceviches, dice el chef Carlos Gallardo, director del proyecto Ecuador Exquisito de Comercio Exterior Proecuador.

No puede ser que este producto sea estacionario solo en la Semana Santa, tiene que ser consumido durante todo el año, y tenemos la obligación de desarrollar un recetario para que todo el Ecuador conozca de los valores nutricionales. Por ejemplo: un locro de cuy con zapallo de Sigchos, sopas, cremas con chancho, con cuy, con conejo, ensaladas nutritivas con zapallo o yogurth de zapallo, explica Gallardo.

Christian Álvarez, director de la Escuela Custode de Latacunga, cuenta que el zapallo tiene un importante aporte calórico y nutricional. Nuestros estudiantes crearon batido, helado, torrejas, tortas y tortillas de tiesto con zapallo.

El domingo, unas 5 mil personas se reúnen en la calle Carlos Hugo Péaz, alrededor de 73 zapallos que compiten en el festival. Los ejemplares están formados en dos filas. Pasado el medio día, el jurado ordena que instalen la balanza y empiezan a medir y pesar.

Cuando el sol se ubica a media altura, el IV festival tiene ganadores. “Me siento feliz. Primeramente agradecer a Dios y luego al gerente de la cooperativa por el préstamo, porque con su ayuda, nosotros podemos hacer muchas cosas”, dice Janeth cuando recibe el zapallo de oro y un sobre con 250 dólares. Ella y su esposo Byron Rivera ganaron el premio por el zapallo más pesado, con 132, 30 libras y el más grande con 198 cm.

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