Este taller mecánico aprovecha Whatsapp para servir al cliente

Santiago Pérez es un ingeniero mecánico que, hace 11 años, tuvo la idea de crear Quito Car Custom.

Un taller mecánico enfocado en la atención personalizada de los vehículos de sus clientes. El negocio ofrece servicios de mecánica automotriz, enderezamiento de partes de autos golpeados y pintura para los mismos. Su objetivo inicial, como empresa, era trabajar en alianza con compañías de seguros, pero con el paso del tiempo y la satisfacción de los clientes por el servicio recibido, Pérez decidió atender a personas sin seguro vehicular.

Diana Pardo es una clienta satisfecha que ha utilizado los servicios de Quito Car Custom por tres años. Ella se contactó con Pérez, cuando su aseguradora la envió a la mecánica para atender los daños de su vehículo tras un choque. Pardo continuó haciendo uso de los servicios del taller para dar mantenimiento a su automotor. La mujer asegura que “cumplen lo que prometen y entregan el ve­hículo de forma inmediata, que es lo que más me importa”. Pérez quiso emprender en el 2006, cuando aún estaba en la universidad, en otro negocio junto a una concesionaria de autos. “No nos fue bien, pero tampoco fue para decaerse”, dijo Pérez.

Luego trabajó en una agencia de seguros, haciendo inspecciones en las mecánicas afiliadas a la compañía. Allí tuvo la idea de crear Quito Car Custom. Finalmente, el proyecto se concretó en abril del 2008, con la ayuda de familiares y socios estratégicos que invirtieron USD 100 000. El ingeniero pagó progresivamente a los inversionistas el dinero prestado, hasta que compró en su totalidad el negocio. Al inicio, la empresa estaba conformada por cuatro personas, ahora son 15 empleados y han realizado 10 626 reparaciones vehiculares.

En promedio atienden a 80 autos mensualmente. William Acosta, asesor de servicio comercial y jefe de taller, lleva en la empresa seis años. Él y tres personas más se dedican a explicar a los clientes los pasos de las compañías de seguros y los procesos de reparación en mecánica y pintura. La mecánica hace proformas para cada cliente. A ellos les comunican cuando la empresa de seguros hizo la inspección para cotizar los daños del auto. Paralelamente, el taller envía fotografías al Whatsapp o al correo personal de los usuarios para informarles los avances de reparaciones en sus vehículo. “Las personas van palpando cómo vamos en el proceso de reparación”, explica Acosta. Paola Archundia trabaja en un brocker de seguros.

Ella envía a Quito Car Custom a sus clientes cuando sufren algún percance, desde hace seis años. “Los servicios son buenos, siempre nos mantienen informados y cuando tiene que hacer algún cambio. Lo hacen sin ningún problema”, comenta Archundia. El emprendimiento asesora a los clientes sobre la cobertura de su seguro vehicular. “Trabajamos para ser los ojos de la aseguradora en la mecánica”, dice Pérez. Adicionalmente, siempre que llega un automotor, sea por algún percance o por cuidado del ve­hículo, la mecánica inspecciona los autos para buscar algún problema que no es detectable “a simple vista”. La compañía cuenta con áreas especializadas para pintura, mecánica, enderezar partes. También tiene una sección para los autos que están listos que pueden ser entregados, un área de lavado y otra donde se colocan los automóviles que están esperando autorizaciones de las aseguradoras para ser atendidos. En la actualidad trabajan con personas que mantienen contrato con una aseguradora, particulares y una concesionaria.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Revista Líderes

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