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El flujo neto de la Inversión Extranjera Directa (IED), registrado en 2018, es el más alto de los últimos 16 años. Así, el año pasado ingresaron inversiones por 1.401 millones de dólares, lo que significa un aumento de 126,5%, equivalente a 782,6 millones de dólares adicionales con respecto a los 618 millones recibidos en 2017.

 

El 53% de la IED, es decir, 742 millones de dólares, proviene de capitales destinados al sector de explotación de minas y canteras. Los siguientes rubros en importancia son las inversiones en servicios prestados a empresas, con 187,3 millones; seguido por Comercio, con 182,7 millones; industria manufacturera, con 103 millones; construcción, con 86,8 millones; agricultura, silvicultura, caza y pesca, con 59,3 millones; y transporte, almacenamiento y comunicación, con 38,7 millones.  

 

Este resultado es mucho mayor al proyectado, a finales de año, por el Frente Económico del Gobierno, en el que se esperaba un máximo de 950 millones. Hace un par de semanas, Pablo Campana, ministro de Industrias, Producción, Comercio Exterior e Inversiones, anunció que la meta para 2019 es llegar a los 3.000 millones de IED.

 

 

Pronósticos para 2019

Sin embargo, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), este año solo se recibirá 1.219 millones, y para 2023, la cifra subirá a los 1.656 millones. Esto, tomando en cuenta que el crecimiento económico será de -0,5% este año e irá subiendo hasta un poco más del 1% en los próximos 5 años.

 

Andrea Murillo, economista y exconsultora del BID, comentó que a pesar de ser buena noticia, hay que matizar las cifras. “Según el mismo Banco Central, de los 1.401 millones, alrededor de 469,9 millones corresponden a nuevos capitales; 232,1 millones a utilidades reinvertidas y, 699 millones a préstamos netos de capital de empresas relacionadas con sus afiliadas”.

 

 

La economía creció 1,4%

De acuerdo con los resultados provisionales de las Cuentas Nacionales, al cuarto trimestre de 2018, ese año el PIB creció un 1,4%, lo que significó 108.398 millones en términos corrientes y 71.933 millones en términos constantes.

 

742

millones de dólares provienen de capitales destinados al sector de explotación de minas y canteras.Este crecimiento se explica, en primer lugar, por un aumento del 2,9% en el gasto de consumo final de Gobierno, seguido de un incremento de 2,7% en el gasto de los hogares. Asimismo, la inversión privada aportó con 2,1% y, finalmente, las exportaciones con un 0,9%. 

 

En el caso del aporte en el valor agregado de la economía, el sector petrolero sufrió una caída del 4%, asociado a una disminución en la extracción de crudo de 3,3%, así como en la refinación de petróleo de 10%. 

En cambio, el sector no petrolero creció un 2%, sobre todo, en las actividades pesqueras y camaroneras; enseñanza y servicios sociales y salud; alojamiento y servicios de comida; suministro de electricidad y agua; y comercio y agricultura.