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La evaluación realizada por la zonal del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) de Esmeraldas determinó que en toda la provincia existen al menos 1.300 casas censadas con daños estructurales por el terremoto del 16 de abril y agravados por las réplicas registradas el miércoles pasado.

 

Bayardo Ramírez, coordinador zonal del Miduvi, anunció ayer que la provincia será parte de la fase de reconstrucción habitacional y las familias afectadas recibirán un bono de $ 10 mil para que levanten sus casas, de los cuales solo deberán pagar un 10% a largo plazo.

Uno de los sitios que está en permanente monitoreo es el conjunto habitacional Voluntad de Dios, en el cantón Esmeraldas, que forman parte del programa del Buen Vivir. Sus estructuras fueron afectadas desde el terremoto y el miércoles los habitantes realizaron una manifestación pidiendo la intervención del Gobierno para la reconstrucción. A este grupo de viviendas se reforzarán las columnas, según Ramírez.

 

El presidente Rafael Correa llegó ayer a inspeccionar estos y otros daños. Estuvo en la tarde en el centro de Esmeraldas, avenidas Colón y Eloy Alfaro, donde se localizan las edificaciones afectadas tras las dos ultimas réplicas. Luego presidió la reunión del COE provincial para recibir informes y en un conversatorio anunció que incluirá a esta provincia para que reciba los beneficios de la Ley Solidaria, en la que estaba Manabí y asigna recursos para la reconstrucción producto de ese marco legal.

 

A las 21:00 tenía previsto llegar a Muisne y recorrer los albergues en el sector Pueblo Nuevo, y luego se trasladaría a Mompiche, a las 23:00.

 

La gobernadora de Esmeraldas, Paola Cabezas, presidió una primera reunión del COE, al mediodía, donde recibió la información sobre el número de afectados en la provincia y el incremento de damnificados en el cantón Muisne.

 

Este quedó casi abandonado tras las dos réplicas del pasado miércoles. Las familias dejaron la isla y se trasladaron hacia nuevo Muisne y se improvisaron albergues en las calles y en la vía a Esmeraldas. En esta zona, la gente está en alerta y duerme en las aceras en improvisadas carpas de plástico.

 

Los albergues oficiales se ubicaron en los sectores de Pueblo Nuevo, La Invasión, El Salto y Palma Junta.

 

En el sector denominado La Chanchera, de propiedad de Paúl Vélez, permanecen 187 personas, de las cuales 30 son niños, que ahora no quieren regresar a Muisne y esperan ser reubicados. Evelin Vilela, junto con su esposo e hijo dice que no quiere volver, pues la tierra sigue temblando. En la madrugada de ayer nuevamente dice que sintieron otra réplica.

 

Mientras en Esmeraldas, el alcalde, Lenin Lara, reveló que hasta ayer subió a 94 el número de viviendas afectadas, de las cuales 19 serán demolidas por presentar riesgo. Por las últimas réplicas hubo 16 heridos y señaló que existen 366 personas evacuadas.

 

En Atacames, el alcalde Byron Aparicio reveló que en ese cantón existen unas 170 casas afectadas y 500 personas evacuadas desde el terremoto del 16 de abril. Espera concretar un espacio para ubicar carpas provisionales mientras se realiza la reconstrucción.

 

La gobernadora Cabezas y el ministro del Ambiente, Daniel Ortega, afirmaron que cada municipio tendrá que presentar un informe técnico y los proyectos para la reconstrucción de viviendas afectadas.

 

Cabezas comentó que el Gobierno está empeñado en aplicar el bono de acogida y de alquiler para evitar la proliferación de albergues improvisados, pues las carpas deben ser la última opción, porque no se sabe el tiempo que las familias permanecerán fuera de sus viviendas habituales.

 

En tanto, el concejal del Municipio de San Lorenzo, en el norte de la provincia, Mario Valencia, informó que se registraron ocho viviendas afectadas en el barrio Las Mercedes y que tras la última réplica se desplomó una casa, aunque no se registraron víctimas humanas.

 

Todas las personas albergadas reclaman raciones alimenticias, pues hombres y mujeres permanecen aún con miedo y al momento no tiene trabajo ni fuente de ingreso, según dijo el concejal.