Guayaquil se reactiva de a poco, pero algunos ciudadanos no usan mascarilla ni guardan distancia prudencial

Con gran expectativa se reiniciaron las actividades comerciales que estaban restringidas hasta el martes 19 de mayo. A partir de este miércoles 20 de mayo se flexibilizaron las restricciones que regían para el comercio y la movilidad vehicular en Guayaquil, la ciudad más golpeada del Ecuador por los efectos del COVID-19. A nivel nacional se contabilizan más de 30 mil casos positivos y más de 4 mil muertos (entre confirmados y sospechosos del nuevo coronavirus).

Al mediodía había un flujo constante de peatones y vehículos a motor en el centro de la urbe porteña. Ciudadanos también se movilizaban en bicicletas, medio de transporte que ha facilitado la vida de muchos ante las restricciones de circulación de carros y transporte público.

 

El sector de la Bahía registró una presencia notoria de compradores. Por más de dos meses se mantuvieron cerrados los módulos donde era habitual ver ropa colgada, equipos electrónicos exhibidos, entre otros productos.

El uso de la mascarilla o tapabocas artesanales marcó esta jornada, aunque unos pocos no usaban esas prendas.

Exteriores de Mercado Central. Foto: Jorge Guzmán.

La alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, llamó a la ciudadanía a actuar con prudencia y con responsabilidad ante el riesgo potencial de contagio.

“Si las medidas que cada uno debe tomar no se toman, si en el análisis que hacemos vemos que curva de contagios va subiendo y que eso podría llevar a pérdida de vidas, sencillamente volvemos atrás, volvemos a rojo, volvemos todos a las casas”, dijo esta mañana.

En las oficinas del Municipio de Guayaquil hubo concurrencia de usuarios, a quienes se les tomaba la temperatura con un dispositivo electrónico. Servidores municipales usaban trajes de bioseguridad.

El sistema integrado de seguridad ciudadana ECU-911 monitoreó la mañana de este miércoles 20 de mayo el movimiento en zonas concurridas del norte, centro y sur, para identificar posibles aglomeraciones.

En el sitio conocido como Entrada de la 8, en el noroeste de la urbe, se registró, como de costumbre, un constante flujo de ciudadanos que buscaban alimentos y vendedores autónomos de frutas y vegetales.

En el sector del centro comercial City Mall, en el norte, se registró con normalidad la circulación vehicular. También se vio el paso de visitantes de ese establecimiento, como si se tratara un día más.

La avenida 9 de Octubre también registró una jornada típica: ciudadanos caminando cerca de las vitrinas de los negocios, gente sentada en el borde de la pileta de la plaza Vicente Rocafuerte, junto a la iglesia San Francisco.

En el sur, en los exteriores del centro comercial Mall del Sur, el movimiento comercial fue un poco más intenso. 

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