Científicas ecuatorianas inspiran a estudiantes

La historia de la mujer en la ciencia ha sido marcada por la desigualdad. Muchas tuvieron que luchar por acceder a la educación y las primeras que se inclinaron por carreras científicas se enfrentaron a las trabas que la sociedad les imponía, por el simple hecho de pertenecer al sexo femenino. 

Aunque algunas lograron ser reconocidas, como Marie Curie, ganadora de dos premios Nobel por sus estudios sobre la radiactividad, otras vivieron tratos injustos. Es el caso de Jocelyn Bell Burnell, astrofísica que descubrió los pulsares, pero el Nobel (1974) se lo entregaron a su supervisor. “Él fue reconocido porque era varón, la lucha de las mujeres en esta rama lleva muchos años”, relata la física Daysi Quinatoa, una de las científicas que contó su experiencia a niños y jóvenes, durante la ceremonia por el Día Internacional de Mujeres y Niñas en la Ciencia, realizado ayer en Quito. 
 

Investigación y divulgación 
Quinatoa trabaja en el Observatorio Astronómico de Quito. Su pasión por la investigación hizo que se inclinara por la astronomía. El bajo número de mujeres en estas carreras, dice Quinatoa, tiene que ver con el desconocimiento. “Cuando organizan charlas en los colegios sobre qué estudiar, a las mujeres nos hablan de Enfermería, Parvularia (…) las clásicas”. 

Actualmente realiza un estudio sobre la formación de las estrellas y cree que la divulgación es el método para animar a las niñas a ser científicas. 
 

Eliminar roles 
“Todo viene desde que somos pequeños y la influencia que tienen otras personas en nosotras”, dice Andrea López, ingeniera mecatrónica.

La joven que estudió en Rusia y era la única de su clase comenta que cuando conversa con otras científicas nota que, al igual que ella, fueron criadas sin roles de género. “A nosotras nos daban carritos de pequeñas, para jugar”. 

Estas acciones, resalta, influyen en cómo las niñas se ven y notas de lo que son capaces. “Me gustaría mucho animar a las chicas que están a punto de iniciar una carrera que se inclinen por cosas más técnicas”. 

Rasa Zalakeviciute, científica ambiental, concuerda con López y resaltó que no se trata de una competencia entre hombres y mujeres, pero sí de abrirse camino a través de investigaciones que aporten al bien común. Zalakeviciute, nacida en Lituania, ha estudiado la contaminación atmosférica en el área urbana y las emisiones de fuentes móviles. (AVV)

Ciencia
Las expositoras

° Andrea López, investigadora en el Laboratorio de Mecatrónica y Sistema Dinámico de la ESPE. 

° Daysi Quinatoa, investigadora Observatorio Astronómico de Quito. 

° Rasa Zalakeviciute, docente Ingeniería Ambiental de la UDLA. 

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